Ora, pa los fans de los culeritos Steelers
The Terrible Towel...blog de ELCOYOTECOJO

Muchos saben que es una tradición en el estadio de los Acereros ondear una pequeña toalla amarilla en las tribunas para apoyar al equipo, pero pocos conocen la historia de las famosas "Toallas Terribles".
Desde la época de Terry Bradshaw, Franco Harris y la Cortina de Acero, en los 70, los aficionados han llenado las tribunas del Estadio de los Tres Ríos y ahora el Heinz Field con estas toallas.
El creador de esta toalla fue Myron Cope, quien por más de 30 años ha sido la voz oficial en el estadio de los Acereros. En noviembre de 1975, Cope trabajaba en una estación de radio local y fue llamado por su jefe, Ted Atkins, para que creara una campaña publicitaria para los aficionados, ya que Pittsburgh estaba en los playoffs y sería local.

La idea de los directivos era que se regalaran algunos objetos que los aficionados desearan tanto que tuvieran que hablar en repetidas ocasiones al programa. Larry Garret, vicepresidente de ventas, sugirió máscaras negras para los 50 mil fanáticos, pero al solicitar un presupuesto superaba los 25 mil dólares, por lo que fue descartada su idea.
Cope dijo que se necesitaba algo que fuera fácil de cargar y ligero, por lo que Garret dijo que podían ser unas toallas. El locutor de radio dijo que era el producto ideal y las bautizó como las Toallas Terribles y solicitó que sólo fueran amarillas para que diera vida y movimiento a las tribunas.

Unos días después se hizo una presentación de la toalla y fue un éxito entre los aficionados de los Acereros, sin embargo, el capitán del equipo en esa época era Andy Russell y no estaba de acuerdo con la novedad.
El día del partido, más de 30 mil aficionados llegaron con sus toallas para apoyar a Pittsburgh ante Baltimore, lo que fue un gran inicio para el invento de Cope. Durante el partido, Terry Bradshaw se lastimó la pierna y no salió con el resto del equipo para la segunda mitad. En cuanto Bradshaw volvió al campo, las toallas aparecieron en la tribuna del estadio de los Tres Ríos para festejar el regreso del mariscal de campo.

En el Super Bowl X, ante los Vaqueros, el centro Mike Webster portó una toalla terrible en su muñeca, algo que según Cope le dio suerte a Bradshaw para guiar al equipo a la victoria y finalizar con cuatro pases de anotación.
